Cuba pone fin a su sistema de doble moneda


UNAÑOS TRAS de vacilar, Cuba finalmente está a punto de dar el paso. El 10 de diciembre el presidente del país, Miguel Díaz-Canel, anunció que el primer día del nuevo año aboliría una de sus dos monedas. Ese es un gran paso para librar a la economía socialista de las distorsiones que frustran la producción, drenan el tesoro y mantienen a la gente pobre. Pero deja en su lugar muchas reglas aplastantes para las empresas y crea nuevos problemas que el gobierno luchará por superar.

Estableció el sistema de doble moneda en 1994, cuando el país se estaba recuperando de la pérdida de los subsidios de la Unión Soviética, de la que había dependido durante la guerra fría. Junto al peso cubano creó el CUC, una moneda convertible vinculada al dólar en uno a uno. Esperaba que esto evitara que los cubanos volcaran pesos en favor de dólares. Los importadores, que son de propiedad estatal, utilizan CUC obtener dólares en condiciones favorables, lo que abarata las importaciones. A la mayoría de los cubanos que trabajan para el estado se les paga en pesos. Se necesitan 24 pesos para comprar un CUC al tipo de cambio oficial. Los trabajadores del creciente sector privado del país, la mayoría de los cuales son remunerados CUC, gana siete veces lo que ganan los empleados estatales.

La abolición de la CUC tiene como objetivo hacer que el sector público se comporte más como el privado y brindar a las empresas privadas una mejor oportunidad de competir. Las empresas y los consumidores ahora usarán solo pesos, inicialmente al tipo de cambio oficial (aunque el dólar seguirá siendo importante). Las pensiones y los salarios estatales se quintuplicarán. Pero la inflación, que ya es alta, aumentará. Se están reduciendo las subvenciones para el agua, el transporte y la electricidad.

Para hacer frente a estas tensiones, el gobierno ha introducido nuevas distorsiones. Además de mantener los controles sobre los precios de algunos bienes (muchos de los cuales son escasos) en nuevos niveles más altos, los ha impuesto a servicios como cortes de cabello y reparación de calzado. Las empresas que se beneficiaron del acceso a dólares baratos recibirán ayuda del gobierno durante un año para retrasar los despidos masivos. Cuba entrará en la era de la moneda única con un tipo de cambio sobrevaluado. En el mercado negro, el dólar se vende entre 35 y 40 pesos.

La gran reforma de Díaz-Canel no permite que los agricultores decidan qué cultivar ni a qué precio vender. Tampoco permite la incorporación de los empresarios, que crean la mayoría de los nuevos puestos de trabajo. Estos cambios necesarios y otros pueden venir. El gobierno ha dicho que algunas empresas pequeñas, como los restaurantes, serán privatizadas. El régimen comunista de Cuba ha acelerado su reacia conversión a la economía de mercado.

Este artículo apareció en la sección de las Américas de la edición impresa con el título “De la distorsión a la disrupción”.

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